Archivo de la categoría: economía del cambio climático

El pasado 9 de julio se celebró la cumbre de Transiciones de Energía Limpia de la Agencia Internacional de la Energía

Ministros de los principales países representantes de la economía mundial celebraron el pasado jueves 9 de julio la cumbre de Transiciones de Energía Limpia de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). El objetivo de esta reunión consistió principalmente en discutir medidas para impulsar economías, crear puestos de trabajo, reducir las emisiones globales y crear sistemas energéticos más resilientes. Los ministros asistentes representan casi el 80% de los países consumidores de energía del mundo y emisores de gases de efecto invernadero.

A continuación se detallan los temas que se trataron:

  • Aceleración de la innovación tecnológica de la energía limpia
  • Recuperación de la pandemia inclusiva y equitativa
  • Sostenibilidad y seguridad energética

Los asistentes remarcaron que la presente Cumbre se está produciendo durante un punto de inflexión donde el mundo está haciendo frente a retos urgentes y colectivos para reconstruir la economía, crear puestos de trabajo y acelerar transiciones hacia la energía limpia.

Se compartieron una serie de datos relacionados con la eficiencia energética, el desarrollo sostenible y la economía mundial. Durante la cumbre, se celebró el Plan de Recuperación Sostenible de la IEA, el cual define 30 acciones, ambiciosas recomendaciones políticas e inversiones objetivo. Este Plan, desarrollado en cooperación con el Fondo Monetario Internacional, podría impulsar el crecimiento económico en un 1,1% por año, creando o manteniendo 9 millones de empleos y evitando el crecimiento de las emisiones. Por otro lado, se subrayó que, de acuerdo con el Plan de Recuperación presentado, el 35% de nuevos empleos pueden ser creados a través de medidas de eficiencia energética y otro 25% a través de sistemas de generación de energía, especialmente en eólica, solar y modernizando e impulsando las redes eléctricas existentes.

Finalmente, los participantes enfatizaron la importancia de que la IEA continúe liderando la transición a la energía limpia y construyendo la base para la recuperación sostenible. Reafirmaron, además, la importancia del rol de la IEA para contribuir a la retroalimentación de buenas prácticas y conocimientos con otros casos de éxito. Los participantes subrayaron la necesidad de la IEA de continuar trabajando en el progreso de la transición hacia la energía limpia, especialmente, poniendo en valor los planes de recuperación tras la presente emergencia global que se está atravesando por el Covid.

Más información:

Se declara el estado de Emergencia Climática en España

En línea con lo decretado previamente por el Parlamento Europeo, España se ha unido a la Declaración de Emergencia Climática este mismo martes durante el Consejo de Ministros. Este estado irá acompañado por una serie de medidas de actuación en términos de responsabilidad medioambiental, social y política.

Entre las medidas de actuación recogidas en el primer borrador de la Declaración se plantea el reto de alcanzar tasas de consumo de energía renovable más altas a las actuales así como alcanzar la neutralidad climática para 2050 mediante la dependencia exclusiva de energías renovables, un parque de vehículos no contaminantes y un sistema agrario neutro en CO2. El listado definitivo de medidas y objetivos será recogido en el Plan de Energía y Clima, actualmente en proceso de revisión por la Comisión Europea.

La implementación de dichas medidas pretende abarcar todos los sectores, desde los grandes emisores de gases de efecto invernadero, como pueden ser el sector transporte y el agrícola, hasta el sector energético. Además se compromete a impulsar la transformación del modelo industrial y del sector servicios, sobre todo de aquellos que dependan exclusivamente de combustibles fósiles. Por el momento, en los primeros 100 días de Gobierno, este se ha comprometido a implementar cinco de las 30 medidas de actuación contempladas.

En línea con la Declaración del estado de Emergencia Climática, se ha remitido al Congreso la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que es una de las prioridades de la vicepresidenta Teresa Ribera. Asimismo, en un futuro próximo se prevé presentar el Plan Nacional de Adaptación reforzando la participación de los actores clave a través de la creación de una Asamblea Ciudadana del Cambio Climático.

Esta Declaración pretende implementar una serie de políticas públicas transversales que encaminen a la economía y a la sociedad a un futuro común, más justo y equitativo y hacia una transición ecológica que ponga al ciudadano en el centro.

Los fondos de inversión ponen el foco en el cambio climático

El presidente de BlackRock (Larry Fink), la mayor gestora de fondos del mundo ha aprovechado la carta anual que emite a los presidentes y consejeros delegados de las principales compañías para trasladar su apuesta por aquellas empresas que comuniquen convenientemente su información de sostenibilidad. De hecho, ha recalcado que estarán cada vez más dispuestos a votar en contra de los equipos directivos y los miembros de los consejos cuando las empresas no hagan suficientes esfuerzos en materia climática.

Esta iniciativa ya comenzó el año pasado, cuando Fink votó en contra o se abstuvo en la elección de 4.800 consejeros en 2.700 empresas por la falta de transparencia en términos de sostenibilidad.

Fuente: El mayor fondo de inversión del mundo castigará a las empresas que no luchen contra el cambio climático, El País.

El calentamiento global ha generado un impacto en el crecimiento económico ya que cada vez los inversores son más conscientes de que el factor climático supone un riesgo no solo a nivel medioambiental sino también económico. Larry Fink ha asegurado que, desde el punto de vista de la inversión, aquellas empresas que integren en sus políticas acciones climáticas pueden proporcionar a largo plazo mejores rentabilidades ajustadas al riesgo.

Esta transparencia en cuanto a la sostenibilidad debe tener un propósito, concretamente en este caso, debe perseguir un capitalismo más sostenible e inclusivo. De esta forma, dicha transparencia debería ayudar a los inversores a valorar qué empresas responden ante sus grupos de interés. Fink hace hincapié que los inversores deben tener información más clara acerca de la gestión medioambiental de las empresas incluyendo a su vez información acerca de la sostenibilidad en su cadena de suministro.

Concluye que, tarde o temprano, como consecuencia del cambio climático, se va a producir una importante reasignación de capital entre las empresas a nivel mundial la cual estará fuertemente influenciada por la apuesta por un desarrollo sostenible.

Más información: BlackRock

 

El BEI aprueba movilizar un billón de euros para luchar contra el cambio climático

El jueves, 21 de noviembre, el Banco de Inversión Europeo (BEI) anunció a través de su Consejo de Administración la decisión de dejar de financiar nuevos proyectos basados en los combustibles fósiles lo cual afirma su alineación con la estrategia europea de cambio climático. Esta decisión de dejar de financiar este tipo de proyectos se hará efectiva a partir de 2021 para lo cual desbloqueará un billón de euros a lo largo de la próxima década. A través de esta medida el BEI pretende convertirse en la banca climática de Europa.

En línea con esta medida, el BEI se ha propuesto alcanzar una cuota de renovables del 32% en toda la Unión Europea, acercándose al propósito de 2050 de descarbonizar toda la economía europea en línea con los objetivos planteados en el Acuerdo de París. Los socios del BEI también se han fijado el mismo objetivo de descarbonización para 2050 a excepción de Polonia, Hungría, la República Checa y Estonia.

Werner Hoyer, el presidente del banco, declaró que “El BEI ha sido el banco climático de Europa durante años. Hoy ha decidido dar un salto cuantitativo en su ambición. Dejaremos de financiar combustibles fósiles y lanzaremos la inversión de estrategia climática de cualquier institución financiera en el mundo”.

Si bien es cierto que desde 2014, el BEI ya venía apoyando proyectos basados en las energías renovables y eficiencia energética, a partir de ahora podrá financiar hasta el 75% del coste de proyectos de inversión en aquellos países en los que la dependencia de los combustibles fósiles es fundamental dentro de su economía.

Concretamente, esta medida se basa en cinco compromisos definidos por el BEI para la próxima década:

  • Priorización de proyectos de eficiencia energética en línea con los objetivos de la Unión Europea bajo la Directiva de Eficiencia Energética de la UE
  • Permitir la descarbonización de la energía a través del apoyo a proyectos basados en tecnología baja o neutra en carbono, con el objetivo de alcanzar una cuota de participación del 32% de energías renovables para 2030
  • Aumentar la financiación para la producción de energía descentralizada, almacenamiento de energía y e-movilidad
  • Asegurar inversión para fuentes de energía nuevas e intermitentes como la eólica y la solar
  • Aumentar el impacto de la inversión para apoyar la transformación de la energía más allá de las fronteras de la Unión Europea

El BEI plantea además disminuir el umbral a 250 gramos de CO2 equivalente el kilovatio hora producido para apoyar a los nuevos proyectos energéticos.

Para más información: https://www.eib.org/en/press/all/2019-313-eu-bank-launches-ambitious-new-climate-strategy-and-energy-lending-policy.htm

El ‘gabinete clima’, conformado por representantes del Gobierno de gran coalición alemán, trata de sentar las bases para lograr cumplir los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero de Alemania

Representantes del Gobierno de gran coalición alemán liderado por Angela Merkel se reunieron ayer jueves 19 de septiembre para tomar una decisión relativa al gran paquete de medidas climáticas en el que trabajan desde hace meses. Dicha reunión, que según han informado medios alemanes se ha alargado hasta hoy viernes, pretende asentar las bases para que la primera economía europea logre cumplir sus compromisos de reducción de gases de efecto invernadero. El trasporte, la agricultura o la vivienda son solo algunos de los sectores que se verán afectados por un bloque de medidas que se prevé lleguen a sumar al menos 40.000 millones de euros.

La resolución positiva del ‘gabinete del clima’, que es como se ha llamado a esta reunión, parece clave para un Gobierno en tela de juicio que necesita demostrar que funciona y que es capaz de producir resultados tangibles. Su llegada a buen puerto, además, resulta indispensable en un país en el que la crisis climática se ha convertido en la primera preocupación ciudadana., y en el que, además de los estudiantes, los sindicatos, la iglesia evangélica y una legión de empresas apoyan la gran protesta global por el clima convocada por Fridays for Future de hoy viernes. Pero, es más, de consumarse el acuerdo, sucedería tres días antes de que Naciones Unidas celebre en Nueva York la cumbre del clima donde Merkel podría volver a ejercer un liderazgo ambientalista, después de haber hecho los deberes en casa, o al menos sentado las bases para hacerlos. Por el contrario, si las negociaciones fracasan, Alemania, el sexto país del mundo con mayores emisiones de CO2, incumplirá sus objetivos de reducción de un 40% de sus gases de efecto invernadero para 2020 comparado con los niveles de 1990 y caminará hacia el incumplimiento de su compromiso europeo de reducción del 55% para 2030.

Para evitar dicho descalabro y dar de paso un impulso a la industria alemana sin que esto penalice a la clase trabajadora, preparan ahora esta gran iniciativa en la que participan los ministros con responsabilidades en sectores clave para la lucha contra el cambio climático. Poner precio a las emisiones de CO2 en el sector del transporte y de la construcción y establecer un mecanismo de comercio de las emisiones son solo unas de las medidas estrella. También se baraja un encarecimiento de los vuelos nacionales al tiempo que se reduzcan los billetes de tren y del transporte público en general, la subida de los peajes a los coches más contaminantes, el incentivo al coche eléctrico, la prohibición de la calefacción de gasóleo a partir de 2030 o la adaptación de la agricultura a prácticas bajas en emisiones.