El impacto del calentamiento global de la suburbanización

Los suburbios se han convertido naturalmente en un punto focal de mitigación de carbono para las ciudades que experimentan una rápida suburbanización. Esto ha creado un debate sobre qué forma urbana puede conducir de manera más efectiva a una menor huella de carbono. Estudios previos a escala suburbana que utilizan la evaluación económica del ciclo de vida entrada-salida con las intensidades promedio nacionales de carbono, han demostrado los potenciales de mitigación en los hogares a través de la planificación urbana. Sin embargo, existe una necesidad de información de entradas y salidas multirregionales a escala suburbana (MRIO, por sus siglas en inglés) para modelar las intensidades de carbono específicas de los suburbios y así dar cuenta de la heterogeneidad de la producción y el consumo.

El estudio explora el caso de Sídney, Australia, y sus numerosos suburbios. La huella de carbono de los hogares se divide en 111 sectores y 248 divisiones espaciales del “Gran Sídney” mediante el empleo de un modelo MRIO de escala suburbana. En la siguiente figura se presentan los suburbios analizados.

 

Figura 1. Huella de carbono promedio de los hogares residenciales del suburbio en el área del “Gran Sídney” en el año (2009).

El impacto de la migración doméstica y al extranjero en los hogares con la modelación de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero se efectúa para el periodo 2009-2010, asignando las emisiones contabilizadas a los diferentes grupos étnicos. Los resultados sugieren que los residentes en el núcleo urbano densamente poblado tienen una huella de carbono comparable a los residentes en los suburbios de las afueras de la ciudad, lo que contradice estudios previos que respaldan la noción de que las áreas urbanas densamente pobladas producen emisiones de Gases de Efecto Invernadero relativamente más bajas, especialmente atribuibles a las características de los medios de transporte públicos masivos y a las distancias más reducidas. Otros estudios sugieren que las emisiones per cápita de los habitantes de los suburbios son superiores que las de los habitantes de centro de las ciudades. El rápido crecimiento de la población aumenta las emisiones de los hogares en los suburbios del oeste del área de estudio. No obstante, otros factores como los ingresos, el tamaño del hogar y los estilos de vida también tienen una influencia significativa en el consumo de energía y las emisiones de GEI.

De acuerdo con los hallazgos del estudio, el Plan de Desarrollo Metropolitano de Sídney puede no ser suficiente para proporcionar una estrategia sostenible de reducción de emisiones de carbono, si la densidad suburbana aumenta sin restricciones en los patrones de consumo de los residentes. Los planificadores urbanos deben considerar políticas para dirigir la inversión traída por la inmigración hacia una economía e infraestructura de bajas emisiones de carbono; y también pueden aprovechar la economía colaborativa para cambiar el comportamiento de consumo.

IDOM, bajo el paraguas del Programa Ciudades Emergentes y Sostenibles (CES) del Banco Interamericano de Desarrollo, ha desarrollado estudios de mitigación del cambio climático en más de 35 ciudades en América Latina y El Caribe.

Más información disponible en el siguiente artículo:

Chen, G., Hadjikakou, M., Wiedmann, T., & Shi, L. (2018). Global warming impact of suburbanization: The case of Sídney. Journal of Cleaner Production, 172, 287-301. doi:https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2017.10.161

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