La importancia de una buena planificación del arbolado urbano

Los árboles en las zonas urbanas proporcionan multitud de beneficios paisajísticos, medio ambientales (purificación del aire urbano, ya que actúan como filtros de contaminantes y actuando como sumideros de carbono mitigando el efecto del cambio climático) y sociales (actuando como pantallas acústicas del ruido característico de las zonas urbanas), entre otros. Para poder disfrutar de estos beneficios, es necesario establecer una gestión adecuada del arbolado existente y llevar a cabo una adecuada distribución del nuevo arbolado.

Por lo tanto, los árboles son elementos que juegan un papel importante en la trama urbana. A pesar de ello, es un error creer que la solución para una buena gestión del arbolado reside en plantar una gran cantidad de ellos en calles y zonas verdes. Esto se debe a que, al ser seres vivos, requieren de espacio suficiente para desarrollarse debidamente, con lo que la solución residiría no en plantar muchos árboles por habitante, sino en desarrollar una cobertura arbolada adecuada a la población. Tan importante como un buen planeamiento y gestión de las zonas verdes, es el mantenimiento de las mismas, para evitar así posibles daños causados por árboles.

Algunos problemas relacionados con los árboles son, entre otros, la emisión de COV, problemas sobre el pavimento o accidentes debidos a la caída de ramas o ejemplares. Es por esto por lo que es tan importante llevar a cabo una adecuada planificación de las zonas verdes. Para ello, la ciudad de Barcelona, ha desarrollado un Plan director del arbolado de Barcelona 2017 – 2037, con el que pretende elaborar una infraestructura verde correctamente planificada, desarrollada, gestionada y mantenida. En este plan se recogen líneas de acción encaminadas a mejorar la planificación de estos espacios.

Por lo tanto, para poder disfrutar de todos los beneficios aportados por las zonas verdes, el primer punto a tratar a la hora de desarrollar una zona arbolada en la ciudad consistiría en la identificación de las necesidades de cada una de las especies arbóreas, para así conocer los requerimientos y exigencias de cada una de ellas y establecer la opción que mejor se adapte a las condiciones del entorno. De esta manera, se lograría optimizar la dedicación y costes de mantenimiento de las zonas arboladas, sin reducir los beneficios aportados a la sociedad por las mismas.

Fuente: Árboles para vivir. Plan director del arbolado de Barcelona 2017 – 2037

Fuente: Revista Montes No. 130, cuarto trimestre 2017. No disponible on-line.

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