Los expertos alertan de que los fenómenos como la DANA serán cada vez más intensos y frecuentes, pero ven precipitado atribuirlos al cambio climático

El pasado lunes 9 de septiembre la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó el protocolo de riesgo en varias provincias ante la probabilidad de lluvias fuertes y vientos intensos. Días después, las regiones del este peninsular fueron sacudidas por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), fenómeno natural típico de zonas mediterráneas al que se asocian episodios de lluvias torrenciales, provocando la pérdida de al menos siete vidas humanas e incalculables daños materiales.

Este fenómeno meteorológico habitual en España se conoce comúnmente por el nombre de ‘gota fría’, un concepto asociado tradicionalmente a las tormentas intensas o lluvias persistentes que sacuden la zona mediterránea en temporada de primavera-verano o en la época otoñal. No obstante, según recoge AEMET a través de un trabajo realizado por Francisco Martín León, el concepto de ‘gota fría’ ha sido desvirtuado con el paso de los años y no es correcto utilizarlo como sinónimo de DANA. La ‘gota fría’ hace referencia a la inestabilidad atmosférica que se produce en tierras soleadas de la península cuando hay presencia de aire muy frío en niveles medios y se asume que provoca acontecimientos de carácter tormentoso al unirse al aire cálido del Mediterráneo. Sin embargo, las perturbaciones de aire en altura, como las vividas durante este episodio, no están tan condicionadas a un núcleo de aire frío o de baja temperatura, sino que la ‘gota fría’ forma parte de un fenómeno más amplio que se ajusta mejor a la expresión de DANA, que define una depresión de aire frío en niveles altos que se ha separado de la circulación en chorro y se mueve de forma independiente.

Sea como fuere, la magnitud de las lluvias e inundaciones experimentadas durante estos días en el Levante español hacen inevitable su asociación al cambio climático. Sin embargo, a pesar de que los expertos alerten de que fenómenos como las DANAs serán cada vez más intensos y frecuentes, la comunidad científica ve precipitado atribuir el episodio de la semana pasada al cambio climático y lo explica como un fenómeno relativamente frecuente en esa zona de la geografía española que se ha visto reforzado por el huracán Dorian.

 

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