Las restricciones y medidas de contención establecidas por el coronavirus suponen una reducción histórica de las emisiones de GEI chinas

«La reducción del consumo de carbón y petróleo muestra una reducción de, al menos, un 25% de las emisiones con respecto al período comparable el año pasado»

El pasado mes de diciembre fue detectado por primera vez en la ciudad china de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, el actual brote de Coronavirus (COVID-19). Desde entonces, este brote epidémico, provocado por el virus SARS-CoV-2, se ha extendido ya de forma global reportando sintomatología similar a la una neumonía convencional y provocando ya alrededor de 3.400 muertes en todo el mundo. Si bien todavía se desconocen las consecuencias sanitarias, económicas y sociales de esta realidad, puede tener un lado positivo para el medio ambiente.

China, como foco inicial de la epidemia, es el país más afectado. Desde que se detectara el primer caso del COVID-19, además de los más de 80.000 infectados y de las más de 3.000 víctimas, la economía nacional se ha visto paralizada. Como consecuencia, según informa un reciente estudio del medio especializado Carbon Brief, las emisiones de CO2 en China se podrían haber reducido en al menos una cuarta parte. Las drásticas medidas de contención y las restricciones a la circulación para frenar la epidemia, además de provocar que las fábricas permanezcan inactivas o hayan reducido significativamente su producción, han originado que el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) hayan disminuido en 100 millones de toneladas en comparación con el mismo período del año pasado.

Carbon Brief también analiza el descenso del número de vuelos domésticos provocado por el COVID-19 y lo cifra en una caída del 70%. Según el análisis, dichas suspensiones pueden haber supuesto un descenso de emisiones en el sector a nivel global del 11% durante las últimas semanas.

Según otro estudio, realizado esta vez por expertos del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA) con sede en Finlandia, si bien en las dos semanas siguientes a las vacaciones de Año Nuevo en 2019, China había emitido 400 millones de toneladas de CO2 equivalente, dicha cifra se reduce a cerca de 300 millones en las semanas comprendidas entre el 3 y el 16 de febrero de 2020. «La reducción del consumo de carbón y petróleo muestra una reducción de, al menos, un 25% de las emisiones con respecto al período comparable el año pasado», equivalente a una reducción del 6% de las emisiones mundiales durante el período, señala el estudio.

 

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