DESCARBONIZANDO ESPAÑA

La Unión Europea, dentro de su política de transición energética, ha impulsado desde hace varios años la imposición de restricciones medioambientales más severas, para impulsar la adecuación de las formas de generación energética tradicionales a los nuevos estándares medioambientales, así como la aparición de formas de generación de energía independientes de los combustibles fósiles tradicionales, basadas en energías renovables.

Estos nuevos criterios medioambientales, como los límites de emisión más restrictivos, unidos a los económicos, como una baja rentabilidad actual del carbón y elevado coste de implantación de los procesos de depuración de los gases, ha llevado a varias centrales térmicas de carbón españolas a optar por el cese de su actividad a partir del día de ayer 30 de junio de 2020.

En concreto, siete de las quince que aún estaban operativas en el estado han cesado su actividad. Se trata de Compostilla II en León y Andorra en Teruel, ambas propiedad de Endesa; Velilla en Palencia, propiedad de Iberdrola; Narcea en Asturias, La Robla en Léon y Meirama en A Coruña, de Naturgy; y Puente Nuevo en Córdoba perteneciente a Viesgo. A ellas se añade que Iberdrola tiene solicitado el cierre de la central de Lada, en Asturias, a pesar de contar con las técnicas de tratamiento necesarias para cumplir con los estándares medioambientales.

Se prevé que el resto cerraran entre los años 2021 y 2025, salvo las de EDP, que ha fijado su calendario de cierre en el año 2030.

El sector energético en España género, en el año 2018 (último con datos consolidados), un 17,8% del total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Por lo tanto, desde el punto de vista de la mitigación del cambio climático, estos cierres contribuirán enormemente a la reducción de las emisiones de GEI, especialmente de CO2, en el estado. Igualmente tendrá otras repercusiones positivas tanto en el plano medioambiental, como una menor contaminación ambiental y contribución al cambio climático, como económico, permitiendo una mayor flexibilidad en el mercado de derechos de emisión de CO2.

Con estas actuaciones España se encamina hacia la consecución de los compromisos adquiridos a través del Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático 2013-2020 de reducción de las emisiones totales de GEI para el año 2020 en al menos en un 20% respecto de los niveles del año 1990. Además, está decisión contribuirá igualmente para alcanzar los objetivos del conjunto de la Unión Europea marcados para los horizontes temporales de 2030, 2040 y 2050 (reducción del 40%, 60% y 80% de las emisiones de GEI respectivamente respecto a los niveles de 1990).

El pasado 9 de julio se celebró la cumbre de Transiciones de Energía Limpia de la Agencia Internacional de la Energía

Ministros de los principales países representantes de la economía mundial celebraron el pasado jueves 9 de julio la cumbre de Transiciones de Energía Limpia de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). El objetivo de esta reunión consistió principalmente en discutir medidas para impulsar economías, crear puestos de trabajo, reducir las emisiones globales y crear sistemas energéticos más resilientes. Los ministros asistentes representan casi el 80% de los países consumidores de energía del mundo y emisores de gases de efecto invernadero.

A continuación se detallan los temas que se trataron:

  • Aceleración de la innovación tecnológica de la energía limpia
  • Recuperación de la pandemia inclusiva y equitativa
  • Sostenibilidad y seguridad energética

Los asistentes remarcaron que la presente Cumbre se está produciendo durante un punto de inflexión donde el mundo está haciendo frente a retos urgentes y colectivos para reconstruir la economía, crear puestos de trabajo y acelerar transiciones hacia la energía limpia.

Se compartieron una serie de datos relacionados con la eficiencia energética, el desarrollo sostenible y la economía mundial. Durante la cumbre, se celebró el Plan de Recuperación Sostenible de la IEA, el cual define 30 acciones, ambiciosas recomendaciones políticas e inversiones objetivo. Este Plan, desarrollado en cooperación con el Fondo Monetario Internacional, podría impulsar el crecimiento económico en un 1,1% por año, creando o manteniendo 9 millones de empleos y evitando el crecimiento de las emisiones. Por otro lado, se subrayó que, de acuerdo con el Plan de Recuperación presentado, el 35% de nuevos empleos pueden ser creados a través de medidas de eficiencia energética y otro 25% a través de sistemas de generación de energía, especialmente en eólica, solar y modernizando e impulsando las redes eléctricas existentes.

Finalmente, los participantes enfatizaron la importancia de que la IEA continúe liderando la transición a la energía limpia y construyendo la base para la recuperación sostenible. Reafirmaron, además, la importancia del rol de la IEA para contribuir a la retroalimentación de buenas prácticas y conocimientos con otros casos de éxito. Los participantes subrayaron la necesidad de la IEA de continuar trabajando en el progreso de la transición hacia la energía limpia, especialmente, poniendo en valor los planes de recuperación tras la presente emergencia global que se está atravesando por el Covid.

Más información:

IDOM apoyará el proceso de definición e implementación de acciones climáticas para Lima y Quito

Idom apoyará a las ciudades de Quito y Lima en el desarrollo de una línea base para apoyar la definición, implementación y monitoreo de acciones climáticas priorizadas para enfrentar los retos que plantea el cambio climático. Este proyecto se enmarca dentro del Plan de Acción Climática de C40 diseñado para definir estrategias municipales en línea con los objetivos del Acuerdo de París.

Durante este proyecto, se colaborará con el equipo de LATAM de C40, con los consejeros de Lima y Quito y su correspondiente equipo regional para aterrizar las medidas de mitigación y adaptación definidas por las ciudades. Finalmente, se espera obtener la suficiente información de partida para alimentar la plantilla de la herramienta de Definición de Acción. Esta herramienta ha sido desarrollada por C40 para asegurar la factibilidad y trazabilidad de acciones climáticas que permitan posteriormente un mejor acceso a recursos de financiación.

Los objetivos de este proyecto ambicionan definir un plan financiero y su coste estimado, calcular la reducción de emisiones anuales y acumuladas, analizar los beneficios por la reducción de riesgos y diseñar indicadores de resultado para el monitoreo y evaluación para cada una de las acciones.

Para cada tarea, se trabajará con un volumen de acciones determinado las cuales tendrán en común los siguientes aspectos:

  • Deben constar de fondos y financiamiento
  • Efectividad: deben ser acciones basadas en la evidencia. Para esto, es necesario obtener la mejor aproximación tanto para el potencial de mitigación y/o contribución para la reducción de los riesgos climáticos, dependiendo el tipo de acción priorizada.
  • Monitoreo, evaluación, reporte y revisión: el compromiso de desarrollar el plan a largo plazo debe estar demostrado a través de un proceso de desarrollo de indicadores clave.

La asistencia técnica aportada debe garantizar que las acciones climáticas se materialicen a través de su implementación y se acelere su proceso, de esta forma se garantiza que la lucha contra el cambio climático se hace efectiva.

 

Descarbonizando España

La Unión Europea, dentro de su política de transición energética, ha impulsado desde hace varios años la imposición de restricciones medioambientales más severas para impulsar la adecuación de las formas de generación energética tradicionales a los nuevos estándares medioambientales, así como la aparición de formas de generación de energía independientes de los combustibles fósiles tradicionales basadas en energías renovables.

Estos nuevos criterios medioambientales (como límites de emisión más restrictivos), unidos a los económicos (como una baja rentabilidad actual del carbón y elevado coste de implantación de los procesos de depuración de los gases), ha llevado a varias centrales térmicas de carbón españolas a optar por el cese de su actividad a partir del día de ayer 30 de junio de 2020.

En concreto, siete de las quince que aún estaban operativas en el estado han cesado su actividad. Se trata de Compostilla II en León y Andorra en Teruel, ambas propiedad de Endesa; Velilla en Palencia, propiedad de Iberdrola; Narcea en Asturias, La Robla en Léon y Meirama en A Coruña, de Naturgy; y Puente Nuevo en Córdoba perteneciente a Viesgo. A ellas se añade que Iberdrola tiene solicitado el cierre de la central de Lada, en Asturias, a pesar de contar con las técnicas de tratamiento necesarias para cumplir con los estándares medioambientales.

Se prevé que el resto cerraran entre los años 2021 y 2025, salvo las de EDP, que ha fijado su calendario de cierre en el año 2030. El sector energético en España género, en el año 2018 (último con datos consolidados), un 17,8% del total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Por lo tanto, desde el punto de vista de la mitigación del cambio climático, estos cierres contribuirán enormemente a la reducción de las emisiones de GEI, especialmente de CO2, en el estado. Igualmente tendrá otras repercusiones positivas tanto en el plano medioambiental, como una menor contaminación ambiental y contribución al cambio climático, como económico, permitiendo una mayor flexibilidad en el mercado de derechos de emisión de CO2.

Con estas actuaciones España se encamina hacia la consecución de los compromisos adquiridos a través del Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático 2013-2020 de reducción de las emisiones totales de GEI para el año 2020 en al menos en un 20% respecto de los niveles del año 1990. Además, está decisión contribuirá igualmente para alcanzar los objetivos del conjunto de la Unión Europea marcados para los horizontes temporales de 2030, 2040 y 2050 (reducción del 40%, 60% y 80% de las emisiones de GEI respectivamente respecto a los niveles de 1990).

IDOM, DENTRO DE LA INICIATIVA CIUDADES C40, REALIZARA EL ANALISIS DE BENEFICIOS PARA CINCO CIUDADES DE AMERICA LATINA

Desde junio a septiembre de 2020, el equipo de Cambio Climático de IDOM desarrollara el proyecto “Análisis de Beneficios para las ciudades de Lima, Quito, Guadalajara, Buenos Aire y Medellín”.

Este proyecto se enmarca dentro de la iniciativa Ciudades C40, cuyo objetivo principal es desarrollar una serie de medidas para hacer frente al cambio climático desde el punto de vista de la mitigación y la adaptación en ciudades, impulsando una acción urbana que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y los riesgos climáticos, aumentando al mismo tiempo la salud, el bienestar y las oportunidades económicas de los ciudadanos.

Es importante, por lo tanto, que las medidas adoptadas vayan un paso más allá en términos de articulación con la ciudadanía, económicos y otros aspectos transversales, teniendo en cuenta las grandes ventajas que pueden ofrecer a las ciudades sostenibles.

En este sentido, el presente proyecto pretende complementar los resultados obtenidos de las acciones llevadas a cabo con anterioridad en las citadas ciudades, aportando una visión más amplia del impacto real de las medidas, integrando los beneficios no climáticos (Equidad social, beneficios para la salud, creación de empleo, ahorro, etc.) y las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero tras su implementación.

Además, servirá para reflejar si estos beneficios se distribuyen equitativamente entre toda la sociedad, especialmente prestando atención a los grupos más vulnerables como las mujeres, las personas con un alto de la pobreza, las personas con discapacidades y los ancianos.

El proyecto se desarrollará en dos fases sucesivas. En la primera parte del proyecto, se trabajará con dos acciones por ciudad para calcular sus beneficios no climáticos, como el número de nuevos puestos de empleo creados, ahorros económicos y en tiempo, mejoras en la salud, etc.

Adicionalmente, se realizará el análisis de la distribución equitativa de los beneficios obtenidos entre los grupos vulnerables de la población.

Para el análisis de estos beneficios no climáticos y su distribución equitativa, se van a emplear las herramientas públicas elaboradas por C40 (https://resourcecentre.c40.org/resources/equitable-impacts) , las cuales nos permitirán determinar, entre otros, los beneficios de:

  • Impacto de desplazarse en bicicleta o andando frente a los medios de transporte actuales.
  • Modernizaciones en edificios para clima frio.
  • Mejor recolección y segregación de residuos.
  • Ahorros potenciales en tiempo de viajes, asociado a precios de congestión de trafico
  • Tránsito rápido de autobuses.

En la segunda parte, se realizará una prueba piloto de otra herramienta elaborada por el equipo de C40 para el cálculo de reducción de emisiones de GEI con tres ciudades.